Existe una epidemia de tolerancia que, lamentablemente, es posible que pueda complementarse con una epidemia de desesperanza. O ... es posible que sea la epidemia de desesperanza la que determina un exceso de tolerancia.
Existe una epidemia de tolerancia que, lamentablemente, es posible que pueda complementarse con una epidemia de desesperanza. O ... es posible que sea la epidemia de desesperanza la que determina un exceso de tolerancia. Sea como fuere son muchos los que no dejan oir su voz guiados por el convencimiento que poco se puede hacer para que algo cambie o que ... seguramente, una vez algo hayamos hecho, poco harán aquellos a quienes les corresponde seguir haciendo en nuestro nombre. Es una clara pasividad amable que en nada nos ayuda a participar del y en el movimiento indispensable para que nuestra realidad se mueva. Para que haya cambio.
En los últimos días se habla y se hablará de Stéphane Hessel. Aparece en las noticias nacionales, se comenta en los periódicos nacionales e internacionales de gran tirada, su presencia se nota en los foros cotidianos, esos en los que no se exige ser un erudito en la materia. Con una de sus frase podría fácilmente definírsele : "sólo es hombre quien se compromete". Es una frase que me acerca a la vida cotidiana, al día a día en las aulas, al cada rato en la vida personal. Su presencia es todo un alegato contra la indiferencia. Su mensaje es un aliento a indignarse ante una realidad que no nos gusta o nos disgusta.
Cualquier compromiso con la realidad exige, desde luego, querer mirarla con ojos críticos, poner palabras a aquello que nos encontramos, tener la certeza que nuestra participación es importante y dejar esa amable tolerancia de lado pues suele ser clara muestra de miedo, el que hace que dejemos en manos de otros los que nos corresponde o ... simplemente, ni queramos ver cuando nos toca mirar.
Nos dicen las noticias que Stéphane Hessel ha trasladado al papel esa sensación generalizada de indignación que está presente en el ambiente. No da palmadas en la espalda, no se conforma con un "es lo que hay" y anima a involucrarse. Su libro es un ejemplo de coherencia y dignidad a la vida de su lectores, anima a pensar, sin caer en paranoicas conspiraciones pero con desconfianza hacia los poderosos.
Para indignarse, al menos, hay que saber qué se quiere y cómo se quiere. Para indignarse por lo colectivo, es necesario, al menos, sentirse miembro de la colectividad y considerar lo colectivo en un rango de valores próximo a lo nuestro, lo particular, lo propio. No es fácil. Exige un compromiso con la realidad. Sólo es hombre quien se compromete, nos dice Stéphane Hessel.
No es difícil encontrarse alumnos mal humorados a la puerta de jefatura porque algo les ha ocurrido a ellos. Eso mismo llevaba meses ocurriéndole a los otros pero ... ni tan siquiera se habían enterado. Hasta que no le toca a uno pudiera ser que es cosa de otros. No es difícil encontrarse alumnos a los que se les permite hacer propuestas para modificar lo que no gusta, propuestas para mejorar lo que a su juicio debe mejorarse, pero ... las propuestas no llegan.
No es difícil, tampoco, encontrarse a los compañeros diciendo, en la cafetería, lo bien, mal o regular del sistema en el que participan, de la escuela en la que trabajan, del claustro del que son miembros. Son pocos los que se atreven a denunciar lo que no corresponde, a proponer cuando algo no gusta, a comprometerse con lo que también es suyo.
A ratos es difícil encontrar alrededor colectivos , colectivos animados por el deseo y la confianza que la realidad puede ser diferente, colectivos dispuestos a indignarse.
Y ... la escuela es un espacio en el que en la vida cotidiana nos encontramos con muchas razones para indignarnos. Siempre hacemos referencia a aquellas que nos quedan lejos, las que apenas podemos tocar: hablamos de familias, hablamos de entorno socio económico, hablamos de restricciones salariales, hablamos de lo que depende de los otros. Parece que nos olvidamos que nosotros también somos escuela y que son muchos los asuntos que dependen de nosotros, que como colectivo coherente, pueden mejorar.
¿QUIÉN SE HA LLEVADO MI QUESO?
La vida no es ningún pasillo recto y fácil que recorremos libres y sin obstáculos, sino un laberinto de pasadizos, en el que tenemos que buscar nuestro camino. A. J. Cronin
martes, 19 de abril de 2011
domingo, 3 de abril de 2011
Aprender sobre la marcha.
Fueron necesarios mas de dos milenios desde que los sabios de la antigua Grecia inventaran el concepto de paideia para que la idea de educación a lo largo de la vida pasara de ser un contrasentido a una necesidad inmediata.
Fueron necesarios mas de dos milenios desde que los sabios de la antigua Grecia inventaran el concepto de paideia para que la idea de educación a lo largo de la vida pasara de ser un contrasentido a una necesidad inmediata.
Existe un antiguo proverbio chino dos mil años anterior a la llegada de la modernidad que, a pesar de su longevidad, aún tiene sentido pleno: "Para un año, plantad cereales. Para una década, plantad árboles. Para una vida, formad y educad a la gente. "
En el contexto socioeconómico en el que nos toca vivir, en el que la información y el conocimiento tiene un valor perecedero dado que continuamente se va generando nueva información que vuelve anticuada la anterior, profesores y alumnos tenemos que actuar para garantizar y garantizarnos la capacidad de formación permanente adecuándonos, de esta manera, a las exigencias de una realidad en continuo cambio. Se hace imprescindible dar el valor que se merece desarrollar en nuestros alumnos la imprescindible capacidad de aprender y ... de aprender sobre la marcha
No es concebible, en un contexto como el nuestro, ninguna otra forma de educación y/o aprendizaje que no sea una formación continuada y eternamente inacabada. Hubo un tiempo en el que un título universitario servía de salvoconducto para la práctica de una profesión hasta la jubilación, pero ... afortunadamente eso ya es historia.
Tal y como afirma el filósofo y sociólogo polaco Zygmunt Bauman en Vida Líquida, no es concebible ninguna otra forma de educación. Hacer planes para toda la vida es complicado dado el carácter de continuo movimiento de la realidad en la que participamos.
Ahora bien, la educación permanente y continuada a lo largo de la vida supone la aparición de un nuevo concepto y un nuevo esfuerzo para cada uno de nosotros: aprendizaje autodirigido. Es un esfuerzo que exige autorreflexión, que exige realizar una mirada a nuestro entorno, próximo y remoto, valorando qué necesitamos para poder seguir participando activa y conscientemente, en ese contexto particular y general en el que vivimos.Cierto es que en una sociedad democrática como la nuestra, el "sistema" debe proveerse de recursos que garanticen una educación de calidad a todo ciudadano.
Fueron necesarios mas de dos milenios desde que los sabios de la antigua Grecia inventaran el concepto de paideia para que la idea de educación a lo largo de la vida pasara de ser un contrasentido a una necesidad inmediata.
Existe un antiguo proverbio chino dos mil años anterior a la llegada de la modernidad que, a pesar de su longevidad, aún tiene sentido pleno: "Para un año, plantad cereales. Para una década, plantad árboles. Para una vida, formad y educad a la gente. "
En el contexto socioeconómico en el que nos toca vivir, en el que la información y el conocimiento tiene un valor perecedero dado que continuamente se va generando nueva información que vuelve anticuada la anterior, profesores y alumnos tenemos que actuar para garantizar y garantizarnos la capacidad de formación permanente adecuándonos, de esta manera, a las exigencias de una realidad en continuo cambio. Se hace imprescindible dar el valor que se merece desarrollar en nuestros alumnos la imprescindible capacidad de aprender y ... de aprender sobre la marcha
No es concebible, en un contexto como el nuestro, ninguna otra forma de educación y/o aprendizaje que no sea una formación continuada y eternamente inacabada. Hubo un tiempo en el que un título universitario servía de salvoconducto para la práctica de una profesión hasta la jubilación, pero ... afortunadamente eso ya es historia.
Tal y como afirma el filósofo y sociólogo polaco Zygmunt Bauman en Vida Líquida, no es concebible ninguna otra forma de educación. Hacer planes para toda la vida es complicado dado el carácter de continuo movimiento de la realidad en la que participamos.
Ahora bien, la educación permanente y continuada a lo largo de la vida supone la aparición de un nuevo concepto y un nuevo esfuerzo para cada uno de nosotros: aprendizaje autodirigido. Es un esfuerzo que exige autorreflexión, que exige realizar una mirada a nuestro entorno, próximo y remoto, valorando qué necesitamos para poder seguir participando activa y conscientemente, en ese contexto particular y general en el que vivimos.Cierto es que en una sociedad democrática como la nuestra, el "sistema" debe proveerse de recursos que garanticen una educación de calidad a todo ciudadano.
miércoles, 30 de marzo de 2011
¿Dónde se queda nuestra curiosidad?
Hace unos días comentaba con un grupo de alumnos de 1º ESO lo interesante que sería que todos y cada uno de ellos sintiera un deseo natural por aprender y que el aula fuese un espacio vivo, lleno de iniciativas y de ganas de enfrentarse a nuevos retos.
Hace unos días comentaba con un grupo de alumnos de 1º ESO lo interesante que sería que todos y cada uno de ellos sintiera un deseo natural por aprender y que el aula fuese un espacio vivo, lleno de iniciativas y de ganas de enfrentarse a nuevos retos. Les comentaba que los bebés, desde muy pequeños, presentan un afán por aprender enorme, un absoluto interés por todo lo que existe en su entorno, y que guiados por ese enorme interés desarrollan actividades que llegan a impresionar, tales como reptar para alcanzar un objeto, voltearse para experimentar las diferentes sensaciones, tocar, chupar, ... , les decía que en ese empeño se van conociendo a ellos mismos, sus posibilidades, sus limitaciones, lo que les gusta y lo que no les gusta tanto, lo que pueden y lo no pueden. Les comentaba,también,que a medida que van creciendo y se van enfrentando a tareas estructuradas y organizadas pierden, habitualmente, el interés por aprender, por moverse, por tomar la iniciativa, por seguir valorando qué les gusta y qué no les gusta tanto y que ... son muchos los casos en los que llegan a enfrentarse a las tareas escolares como aquello que se hace por obligación, por la exigencia de los adultos o del propio sistema. Y ... si eso es así, van perdiendo posibilidades para conocer y conocerse, para descubrir sus talentos y sus posilidades, sus limitaciones y sus riquezas. Les hacía reflexionar sobre lo magnífico que sería una escuela en la que cada nueva unidad fuera todo un espectáculo de colores para cada uno de ellos, un espectáculo al que acercarse boquiabiertos dispuestos a llenar todo un mundo de interrogantes y de deseos. Me miraban con ojos extraños, algunos esbozaban incluso una sonrisa, en el fondo no terminaban de creerse que un aula pudiese ser un espacio lleno de curiosidad compartida, más bien al contrario, llegaban a afirmar que es un espacio en el que los libros y los profes dictan qué se aprende y .. cómo se aprende, cuándo se aprende y hasta cuánto hay que aprender.
Si la escuela fuese ese espacio vivo, lleno de alumnos motivados por aprender, curiosos por lo que ocurre en su entorno inmediato y remoto, comprometidos con la realidad cotidiana, seguramente ... muchos de nuestros alumnos, después de pasar tantos y tantos años por sus aulas, terminarían teniendo claro el abanico de sus posibilidades y ... limitaciones. Pincha aquí y podrás seguir reflexionando.
domingo, 27 de marzo de 2011
El Mago sin magia.
Cuando se piensa en la necesidad de que los alumnos de secundaria y de bachillerato tomen decisiones y muy especialmente cuando uno se encuentra con un alumno que no sabe muy bien qué hacer ni con su presente, ni con futuro inmediato ni remoto, ....
Cuando se piensa en la necesidad de que los alumnos de secundaria y de bachillerato tomen decisiones y muy especialmente cuando uno se encuentra con un alumno que no sabe muy bien qué hacer ni con su presente, ni con futuro inmediato ni remoto, se suele dirigir una mirada amplia hacia el departamento de orientación, en ese intento desesperado de encontrar la solución mágica al tema.
Se considera, casi, que el asunto se resuelve aportando información sobre la variedad de recursos formativos e informativos que existen en el sistema. Se valora que cumplido ese último "trámite" ante los indecisos, hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos.
Apenas somos conscientes que la capacidad de tomar decisiones de emvergadura semejante a las que tienen que tomar nuestros alumnos cuando promocionan de tercero a cuarto o de cuarto a bachillerato, por poner un ejemplo, se va fraguando y consolidando durante mucho tiempo, toda su vida y ... que además del departamento de orientación, todos participamos, cada uno desde su parcela de trabajo y relación con el alumno, en esa responsabilidad difuminada y compartida al tiempo, en el hecho de que pueda hacerlo con coherencia.
A tomar decisiones se aprende. A saber qué se quiere y cómo se quiere, también se aprende. Y ... se aprende desde que uno es bien chiquitito y tiene que decidir si usa el gel en la ducha o con el agua es suficiente.
Y para aprender a decidir... para eso, es preciso que se nos exponga a la necesidad de tomar decisiones desde que podemos hacerlo, es decir, que confíen en nosotros y en nuestra capacidad de hacerlo.
Simplicidad y complejidad unidas.
Cuando se piensa en la necesidad de que los alumnos de secundaria y de bachillerato tomen decisiones y muy especialmente cuando uno se encuentra con un alumno que no sabe muy bien qué hacer ni con su presente, ni con futuro inmediato ni remoto, se suele dirigir una mirada amplia hacia el departamento de orientación, en ese intento desesperado de encontrar la solución mágica al tema.
Se considera, casi, que el asunto se resuelve aportando información sobre la variedad de recursos formativos e informativos que existen en el sistema. Se valora que cumplido ese último "trámite" ante los indecisos, hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos.
![]() |
| A TOMAR DECISIONES SE APRENDE |
A tomar decisiones se aprende. A saber qué se quiere y cómo se quiere, también se aprende. Y ... se aprende desde que uno es bien chiquitito y tiene que decidir si usa el gel en la ducha o con el agua es suficiente.
Y para aprender a decidir... para eso, es preciso que se nos exponga a la necesidad de tomar decisiones desde que podemos hacerlo, es decir, que confíen en nosotros y en nuestra capacidad de hacerlo.
Simplicidad y complejidad unidas.
sábado, 26 de marzo de 2011
Estoy cansado de siempre lo mismo .... quiero cambiar.
El Canto del Loco, nos invita al CAMBIO.
Nos dice cantando que está cansado de siempre lo mismo, de la misma historia y que quiere cambiar
El Canto del Loco, nos invita al CAMBIO.
Nos dice cantando que está cansado de siempre lo mismo, de la misma historia y que quiere cambiar. Nos dice que ... amaestrados vamos todos al mismo sitio aunque luego no entremos.
Una invitación al cambio que no parece fácil pues " a ver, mírame, dime tronco, no veo mi sitio y no puedo aparcar".
Nos dice cantando que está cansado de siempre lo mismo, de la misma historia y que quiere cambiar
El Canto del Loco, nos invita al CAMBIO.
Nos dice cantando que está cansado de siempre lo mismo, de la misma historia y que quiere cambiar. Nos dice que ... amaestrados vamos todos al mismo sitio aunque luego no entremos.
Una invitación al cambio que no parece fácil pues " a ver, mírame, dime tronco, no veo mi sitio y no puedo aparcar".
Hola, ¿estás sola?
Si no estamos dispuestos a equivocarnos, dificilmente llegaremos a conseguir algo original.
Es innegable que muchas veces iniciamos "viajes" y no sabemos con certeza la ruta a seguir,
Si no estamos dispuestos a equivocarnos, dificilmente llegaremos a conseguir algo original.
Es innegable que muchas veces iniciamos "viajes" y no sabemos con certeza la ruta a seguir, ni tan siquiera sabemos qué es lo que queremos alcanzar, tal vez lo intuyamos. Lo importante es moverse, tener la disposición de continuar.
Ahí os dejo un fragmento de la película "Hola, ¿estás sola?" dirigida por Icíar Bollain y protagonizada por Silke y Candela Peña.
La Niña y Trini son las protagonistas del relato de un viaje de dos amigas con un punto de partida, prosperar, y una meta, hacerse ricas. Para cumplir su sueño La Niña y Trini pasan por un sinfín de aventuras y desventuras que les lleva a madurar y a confirmar el valor de la amistad.
Es innegable que muchas veces iniciamos "viajes" y no sabemos con certeza la ruta a seguir,
Si no estamos dispuestos a equivocarnos, dificilmente llegaremos a conseguir algo original.
Es innegable que muchas veces iniciamos "viajes" y no sabemos con certeza la ruta a seguir, ni tan siquiera sabemos qué es lo que queremos alcanzar, tal vez lo intuyamos. Lo importante es moverse, tener la disposición de continuar.
Ahí os dejo un fragmento de la película "Hola, ¿estás sola?" dirigida por Icíar Bollain y protagonizada por Silke y Candela Peña.
La Niña y Trini son las protagonistas del relato de un viaje de dos amigas con un punto de partida, prosperar, y una meta, hacerse ricas. Para cumplir su sueño La Niña y Trini pasan por un sinfín de aventuras y desventuras que les lleva a madurar y a confirmar el valor de la amistad.
lunes, 21 de marzo de 2011
Un mundo en constante CAMBIO
Éranse una vez dos ratoncitos y dos hombrecillos que vivían en un laberinto. Estos cuatro personajes dependían del queso para alimentarse y ser felices. Como habían encontrado una habitación repleta de queso, vivieron durante un tiempo muy contentos. Pero un día el queso desapareció...
Esta fábula simple e ingeniosa nos enseña que todo cambia, y que las fórmulas que sirivieron en su momento pueden quedar obsoletas. Sus enseñanzas se aplican a todos los ámbitos de la vida: el "queso" del relato representa cualquier cosa que queramos alcanzar-la felicidad, el trabajo, el dinero, el amor- y el laberinto es el mundo real, con zonas desconocidas y peligrosas, callejones sin salida, oscuros recovecos ... y habitaciones llenas de queso...
Esta fábula simple e ingeniosa nos enseña que todo cambia, y que las fórmulas que sirivieron en su momento pueden quedar obsoletas. Sus enseñanzas se aplican a todos los ámbitos de la vida: el "queso" del relato representa cualquier cosa que queramos alcanzar-la felicidad, el trabajo, el dinero, el amor- y el laberinto es el mundo real, con zonas desconocidas y peligrosas, callejones sin salida, oscuros recovecos ... y habitaciones llenas de queso...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

