Esta fábula simple e ingeniosa nos enseña que todo cambia, y que las fórmulas que sirivieron en su momento pueden quedar obsoletas. Sus enseñanzas se aplican a todos los ámbitos de la vida: el "queso" del relato representa cualquier cosa que queramos alcanzar-la felicidad, el trabajo, el dinero, el amor- y el laberinto es el mundo real, con zonas desconocidas y peligrosas, callejones sin salida, oscuros recovecos ... y habitaciones llenas de queso...La vida no es ningún pasillo recto y fácil que recorremos libres y sin obstáculos, sino un laberinto de pasadizos, en el que tenemos que buscar nuestro camino. A. J. Cronin
lunes, 21 de marzo de 2011
Un mundo en constante CAMBIO
Éranse una vez dos ratoncitos y dos hombrecillos que vivían en un laberinto. Estos cuatro personajes dependían del queso para alimentarse y ser felices. Como habían encontrado una habitación repleta de queso, vivieron durante un tiempo muy contentos. Pero un día el queso desapareció...
Esta fábula simple e ingeniosa nos enseña que todo cambia, y que las fórmulas que sirivieron en su momento pueden quedar obsoletas. Sus enseñanzas se aplican a todos los ámbitos de la vida: el "queso" del relato representa cualquier cosa que queramos alcanzar-la felicidad, el trabajo, el dinero, el amor- y el laberinto es el mundo real, con zonas desconocidas y peligrosas, callejones sin salida, oscuros recovecos ... y habitaciones llenas de queso...
Esta fábula simple e ingeniosa nos enseña que todo cambia, y que las fórmulas que sirivieron en su momento pueden quedar obsoletas. Sus enseñanzas se aplican a todos los ámbitos de la vida: el "queso" del relato representa cualquier cosa que queramos alcanzar-la felicidad, el trabajo, el dinero, el amor- y el laberinto es el mundo real, con zonas desconocidas y peligrosas, callejones sin salida, oscuros recovecos ... y habitaciones llenas de queso...
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